Se logra muy poco intentándolo. 

Se logra muy poco intentándolo. 

Se logra muy poco intentándolo.

Los demás son una gran oportunidad de amar para nosotros. Pero a mi por mucho tiempo me costó mucho trabajo, quizás por que mi tarea ha sido justo esa, encontrar el amor en los demás. Más sin embargo mi tendencia era la de visualizar a los demás diferentes, es decir, los quería cambiar de una u otra forma, lo cual me llevaba a sentirme muy infeliz.

 

En el fondo, lo más curioso, es que lo que no estaba haciendo era aceptándome a mi mismo, lo que se reflejaba no solo en todas y cada una de mis relaciones, sino en mis circunstancias. ¡Casi no había nada en mi vida que me gustara!

 

No me gustaba mi cuerpo, no me gustaban las personas a mi alrededor, no me gustaba en general nada. Lo peor era, que mis niveles de energía eran bajos y mi frustración por la vida era mucha. Y era en realidad, por que mi energía y mi enfoque estaba dedicado a lo que no me gustaba, lo que me impedía ver en realidad las bendiciones en mi vida.

 

Lo que he ido aprendiendo es que en la medida que me acepto a mi, y las circunstancias en las que me encuentro en el presente, es en la medida que todo se vuelve más armonioso en mi vida.

 

Es muy frustrante y desgastante intentar cambiar las cosas y a las personas a tu alrededor. Sin importar si hacen lo correcto o no. De hecho eso es algo muy poco amoroso. Controlar a los demás no es algo alineado al amor, pues implica cambiar y genera una energía de resistencia. Nuestro no papel no es cambiar a los demás, sino aceptarlos.

 

El amor divino se encuentra en aceptar a las personas como son, tal cual son. Respetar sus tiempos y sus procesos. ¡Si! aveces puede ser un poco frustrante y desesperante, pero ahí esta el reto espiritual, amar por encima de todos los obstáculos.

 

Aunque el ego te dice que todo el mundo se tiene que cuadrar a tu voluntad, la realidad es que no es así. Ni tampoco los demás te quieren más o menos por hacer a los demás. Lo importante es tomar en cuenta, que nuestro estado interior, es lo que crea el estado exterior.

 

Esto significa, que lo que tenemos adentro de nosotros, es lo que en realidad va a hacer que experimentemos en nuestra vida.

 

Por otro lado, también hay que reconocer que hay circunstancias y situaciones que necesitan ser cambiadas. Pero si las queremos imponer, será más difícil, primero hay que aceptar, practicando amor incondicional, y luego hay que y viendo como se puede cambiar. He visto que cuando aceptamos, liberamos cualquier resistencia y permitimos que las cosas fluyan. El enfrentamiento estanca, mientras que la compasión hace que las cosas fluyan.

 

Como decía anteriormente, aceptando es como amamos.

 

En cada situación de tu vida, tienes básicamente dos opciones, contactar tu parte más elevada y amorosa, y la más baja y egocéntrica. Aunque no siempre es lo más fácil, el amor es el que siempre trae las mejores satisfacciones para todos los involucrados.

 

Namasté.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s