No lograba nada molestándome.

No lograba nada molestándome.

No lograba nada molestándome.
Aunque siempre me he considerado una persona bastante optimista, mi resistencia al cambio ha sido históricamente fuerte. De hecho lo suficiente como para molestarme, lo cual me ha llevado a llevar la contraria o resistirme a aceptar cosas que ya no habían forma de cambiar. Afectando invariablemente, mi situación personal.

 

Para empezar por que entendía en un lugar muy subconsciente, que si me molestaba me estaba dando mi lugar, y junto con pegado, que cuando las cosas no salían como yo quería, era por que no me estaban dando la importancia que yo sentía que me merecía.

 

Sucede que al menos en mí, cuando me molesto por este tipo de situaciones, invariablemente me pongo en una especie de modo de justiciero de mi razón. Es decir creo que yo tengo la razón y estaré dispuesto a enfrentar a cualquiera que me haga sentir amenazado al respecto. Lo que me impide aceptar lo que esta pasando, y de una forma u otra me impide así mismo que el asunto pase.

 

Al molestarme, me estaba yo resistiendo al cambio. Como un niño hace un berrinche cuando las cosas no salen como quiere. Pero al igual que con ellos, es energía totalmente desperdiciada, pues casi siempre las acciones que vienen de un enojo no traen consecuencias positivas.

 

Curiosamente, aprendí de chico que molestarse era malo. Así que trataba de no molestarme, y me aguantaba lo que me hacía molestar. Por fuera estaba yo muy feliz, pero por dentro -a un nivel subconsciente- me estaba yo quemando.

 

Cada vez que algo o alguien me hacia enojar, me guardaba la emoción, lo que hacia que le guardara un rencor hacia esa persona y además a mi mismo. Lo que básicamente era una bomba de tiempo, que gracias a Dios, a través del perdón, logré deshabilitar.

 

Así que, ni es bueno molestarse de más ni de menos, el enojo como cualquier emoción, debe fluir. Cada vez que me permito escuchar mis emociones, incluidas el enojo, parecería que esta reduce su intensidad. Lo que me hace poder ver con claridad cual es el origen de las cosas.

 

Por mucho tiempo para mi, ha sido mucho más fácil enojarme que realmente ir a mi interior y analizar que necesidad interior requería de mi atención. Para conducirla adecuadamente.

 

He descubierto que hay formas de manejar y evitar las cosas que me molestan. Ya sea preventivamente, o después de que haya pasado alguna situación. La primera requiere saber, que es lo que molesta y que cosas no estas dispuesto a aceptar, para poder tener la claridad de decirlo.

 

La segunda parte quizás un poco más difícil, requiere mucho autocontrol, pues posiblemente haya habido alguna afectación. A mi me sirve perdonar, y confiar que aunque paso algo que no quería, se me abre una oportunidad para que las cosas funcionen todavía mejor. Obvio que muchas veces no es fácil, sino más bien un proceso de digerir la molestia y aceptar la realidad.

 

En la medida que logro dirigir mis energías hacia fluir en lugar del enojo, he visto como muchas cosas pueden funcionar de mejor forma, y sobretodo para el mas alto bien de mi y de todos los involucrados.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s