Esto es algo que debes conocer.

Esto es algo que debes conocer.

Esto es algo que debes conocer.
Si hay algo que puedo presumir, es que he logrado tener varios hábitos saludables. De hecho mucha gente me reconoce este hecho, pero como si fuera algo que logre fácilmente. La realidad es que no es ni ha sido así, cambiar hábitos, aun queriendo con todo tu ser, puede resultar altamente desafiante. La buena noticia, hay formas de poder.

 

Ahí radica la importancia de conocer las cosas que impiden lograrlo, para mi la más fuerte es lo que algunos llamamos, resistencia. La cual es esa parte interna o externa que hace todo para que no avancemos. Esta puede presentarse en forma de flojera, enfermedad, o incluso a través de otras personas o incluso accidentes. Todo lo que te impide lograr lo que quieres.

 

Justo es lo que sucede cuando quieres cambiar un patrón. Por ejemplo, relajar la mente. Lo cual a mi me suele afectar muchas veces, pues mi mente siempre anda pensado en ideas y por su puesto también en cosas para preocuparme. En el momento que intento relajarme, es cuando las cosas se ponen peor. Lo común, es renunciar, pero ahí esta el éxito, en darse cuenta que es parte del proceso y no una señal para detenerse.

 

Con este conocimiento he visto que esto lo vivo muy seguido en mis hábitos, por ejemplo, hacer Yoga. Yo trato firmemente de practicar diario, y cada día tengo distintos retos. Los más fáciles es cuando tengo ganas, pero hay días donde encuentro razones (resistencia) para no hacerlo. Mi familia, mis amigos, y sobretodo a veces la flojera.
Aveces me he preguntado donde esta el equilibrio, entre ser feliz -haciendo lo que uno quiere- y la disciplina de hacer algo rutinariamente. La respuesta esta en lo que me ha dado resultado. Es decir, si hacer Yoga aún con toda la resistencia me va a traer un beneficio mayor que no hacer, es mejor la disciplina, pero si por ejemplo no hacer Yoga para disfrutar a mi hija, me va a traer mayor gozo, la respuesta se vuelve obvia.

 

Pero aún así no todo se vuelve fácil. Pues cuando dejo de hacer Yoga, por disfrutar a mi hija, por ejemplo, mi ego encuentra la oportunidad de decirme que estoy fracasando en mi propósito. Si le hago caso, estaré dejando que la resistencia me derrote y me afecte. Necesito ser compasivo, entender que no pasa nada, y que mañana lo retomo sin problema. Pues la culpa o sentir que perdiste el ritmo es una razón poderosa para detenerse.

 

Es normal, que tengamos una ruleta de posibilidades. Pero no hay que perder de vista que se puede, pero en la medida que se quiere cambiar algo, la primera señal que se va por buen camino es que la resistencia se presenta. Justo ahí está la importancia de continuar.

 

El beneficio a largo plazo siempre es mucho mayor, que detenerse .

 

Namaste.

 

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