En ti esta lo que se necesita.

En ti esta lo que se necesita.

Estoy totalmente convencido de que todos venimos a esta vida para cumplir nuestros sueños, algunos lo tienen claro, pero no lo intentan, otros lo hacen, y hay otros que ni siquiera están seguros de este hecho. La cuestión es que debemos saber donde esta la capacidad para poder lograr cada uno de nuestros sueños.

Una de las cosas que más nos hace sufrir, es creer que dependemos de cosas externas para lograr las cosas en nuestra vida. La realidad es muy distinta a eso. En nosotros esta el poder, en nosotros esta la capacidad, pero sobretodo, en nosotros esta esa voz que nos guía a lograr nuestros sueños y nos da la guía para lograrlo.

Es cuestión de detenernos y escuchar.

Creo que como muchos, yo de niño era muy soñador, pero de repente empece a recibir información que me creí, de como los demás definían la vida. Lo triste y lo común, es que la mayoría la definan como difícil, complicada y con muchas cosas preocupantes. Lo más grave, fue que esto no solo lo creí, sino que me convencí de que era verdadero, lo que por ende viví.

Así que tuve que convencerme de que en realidad era todo lo contrario. Fue entonces donde empecé a experimentar un gran cambio en muchos aspectos de mi vida. Me encantaría decir que estoy totalmente alineado a mi camino, pero estoy en el proceso de moverme hacia donde mi corazón palpite de felicidad y no de preocupación.

Por eso necesitamos convencernos y creer lo que nuestra voz interior nos quiere decir. Creer en ti, es fundamental para que tus dones salgan a flote. Nuestros verdaderos sueños no tienen nada que ver con tener o hacer, sino con sentir, o mejor dicho ser. Ese es uno de los grandes regalos que podemos obtener en nuestra vida, ser nuestros sueños.

Hay que rodearse con personas que estén viviendo sus sueños, hoy el internet nos conecta con millones de estas personas. Alejarnos de la negatividad y de personas que no nos aportan a florecer, es fundamental para que logremos el milagro.

En este vida tenemos dos motivadores con lo que podemos elegir, el miedo o el amor. Pero cuando decidimos el camino de nuestros sueños, elegimos el camino amoroso. Y es entonces, como dice que un curso de milagros, que un milagro ocurre, cuando hemos elegido al amor por encima del miedo.

Namasté.

¿Y si no hicieras ningún propósito?

¿Y si no hicieras ningún propósito?

Año nuevo, la tradición indica que es el mejor momento de establecer propósitos. Más sin embargo, no estoy seguro de que sea lo más efectivo. De todas las cosas que me he propuesto cada año nuevo, son mínimas las que realmente he cumplido, y mucho menos las que han durado a lo largo del tiempo. Pero curiosamente, cuando me dejé de proponer cosas, es cuando más cosas he logrado.

Para mi, un propósito implica un compromiso, y como tal a mi me genera una expectativa, así como también, dependiendo del propósito, un grado de tensión. Eso en mi experiencia, no ayuda en nada a lograr mis deseos. Al contrario, solo me estresa y me baja el autoestima.

Es muy curioso el asunto, pero se logra más cuando no hay expectativas, y cuando no hay tensión. Desde la paz interior es desde donde, increíblemente, las cosas ocurren. Creo que no hay nada más desgastante que el juicio y la evaluación, lo cual se activa cuando estamos en la búsqueda de alcanzar una meta. Empezamos a decirnos “voy bien”, “voy mal”, y de ahí se pueden ir sumando muchas cosas, que categorizan, y no necesariamente nos impulsan.

Por su puesto, que esto no quiere decir que no aspiremos a cosas, o que no hagamos cambios. Lo único que digo, es que en lugar de establecerlo como un deseo vago y que puede estresar, se haga en la confianza o fe, y con mucha compasión, para poder intentarlo una y otra vez, aún cuando tropecemos.

Abraham Hicks, en sus maravillosas lecciones sobre la ley de la atracción, habla de como se logran más rápido las cosas desde la no acción. Es decir, desde la vibración de paz y confianza de que se dará, más allá de estar forzando para que las cosas pasen.

Por muchos años, he visto como grandes propósitos de bajar de peso, comer más saludable, hacer ejercicio, son abandonados rápidamente. Todo por que en algún lugar de esos objetivos, no había realmente la confianza, y el ego termina convenciéndonos al primer tropiezo, de que no vale la pena intentarlo por que jamás se logrará.

Muchos de los cambios que he logrado en mi vida, en realidad han sido paulatinos. Han venido de estar en un lugar de paz, e ir identificando que es lo mejor para mi en ese preciso momento. Más allá de los grandes propósitos que se nos pueden ocurrir, pequeñas decisiones, son las que en realidad pueden hacer los cambios grandes lleguen en el momento adecuado.

Además, la aceptación de nuestras circunstancias actuales, es una autentica practica de amor incondicional. Esto nos lleva a tener todo el poder desde ese lugar de plenitud, hacer los cambios que nos hagan crecer mucho más.

Por eso yo no te recomiendo hacer grandes propósitos, sino más bien, decidir como quieres que sea tu vida. Visualiza que es lo que tienes que hacer para dar los primeros pasos para estar ahí, y encamínate. Sin hacer grandes compromisos, el ego no tiene pretextos para decirte que no lo vas a lograr. Al menos a mi, me ayuda mucho no meterme presión por lograr algo

Cuando sientes lo que quieres crear, no tienes que hacer nada, pues ya eres lo que quieres.

Namasté.

Es Fluir o sufrir.

Es Fluir o sufrir.

A lo largo de mi vida, he experimentado situaciones contratantes con respecto a volver realidad mis deseos. Tanto se me han dado, increíblemente rápido, como por el contrario, han tardado tanto que mi paciencia se terminó por agotar. Es muy fácil ser feliz cuando las cosas se dan, pero que retador puede serlo cuando las cosas no pasan.

Todo esto tiene que ver con algunos factores. Uno de ellos es la ley de la atracción, el segundo tiene que ver con los aprendizajes del alma, lo cual está totalmente relacionado con la inteligencia divina y lo que nos toca aprender.

El universo siempre nos responde afirmativamente. Pero para que algo pueda llegar, debemos tener la vibración como para que esto realmente pase. Si quiero tener mejor salud, mis emociones tienen que estar alineadas a esto, de lo contrario tardará un proceso en ajustarse, el cual dependerá de cada quien. Es decir, se te fue concedido, pero hay que recorrer un camino para que esto pase.

Ahí es donde nuestro ego se mete y nos mete ruido. Nos convence a ser impacientes y a renunciar, conformándonos con algo menor a lo que queríamos. En mi caso el gran riesgo es perderme de los aprendizajes que me tocaban vivir.

Si algo que he pedido, no ha llegado a mi vida, sin duda es por qué hay cosas que tengo que aprender para que este listo para que estas aparezcan.

Creo que cuando elijo encontrar la luz en cada situación, sobretodo en las que aparentemente no salen favorables. Soy capaz de poder fluir y ser feliz con el presente. Es con acto de aceptación tan poderoso, que hace el amor se manifieste en la situación.

Si nuestra parte egoica, es berrinchuda, y no le gusta que las cosas no salgan como nosotros queremos. Pero en realidad todo llega a su tiempo, aunque a esa parte de nosotros nos guste. Pero este tiempo de cocción de nuestros deseos, hace que cuando se termina por dar, lo valoremos enormemente.

La espiritualidad radica en encontrar el tesoro que está la aventura del camino, más allá del premio que encontramos en el destino.

Namasté.

Aveces pasa, cuando sucede.

Aveces pasa, cuando sucede.

Increíblemente, varias veces en mi vida, me ha pasado que cuando todo estaba caminando de maravilla, algo se atora. La sensación de desconcierto suele apoderarse de mi, pero sobretodo la frustración de que las cosas estén saliendo diferente a lo que quisiera. Las cosas no se pueden controlar, así que no queda más que aceptarlas. Pero como hacerlo, es en realidad el gran reto.

Cuando esto sucede, no es por otra cosa más que por algo muy simple, hay algo que aprender. Cuando las cosas se detienen es por que hay algo que nos esta llamando la atención. De hecho, en cada una de las situaciones en las que me ha pasado esto, hay algo que tenía yo que aprender o cobrar consciencia.

Mientras más me aferro a que negar que las cosas han cambiado, más me frustro, más me canso, pero sobretodo más me atoro. Es una cuestión simple, acepto las cosas como son o las niego, impidiéndome fluir.

Aceptar las situaciones es lo único que abre el aprendizaje, lo que permite que las cosas fluyan de nueva cuenta.

Hay que reconocer, que por su puesto que aveces puede ser difícil aceptar los aprendizajes que nos tocan vivir. Sin duda, aveces ocurren cuando menos lo imaginábamos, pero siempre hay una razón divina que no entendemos.

El miedo nos hace creer que no podemos, por eso nos frustramos tanto cuando nos tocan situaciones retadoras o no salimos de nuestra zona de confort. Pero ahí hay una lección por igual para todos, podemos. La vida nos esta mostrando nuestros limites y de lo que estamos hechos. Podemos elegir poder o por el otro lado sentirnos incapaces.

Confiar en uno mismo, es confiar en la vida. Esto es lo que hace que las cosas fluya y pasen para el más alto bien. Así de simple y así de claro.

Namasté.

Es la base de tu poder personal.

Es la base de tu poder personal.

Actualmente me encuentro enfocado en un único reto espiritual: aceptación. Por muy sencillo que parezca, en realidad tiene sus grandes situaciones para lograrlo. Para mi, esto es indispensable, para poder vivir una vida plena, hace que realmente valga la pena, a pesar que la tendencia natural sea a no aceptar.

Quiero separar aceptar de conformarse, si bien son parecidas, realmente son diferentes. Aceptar es fluir con las cosas como son, conformarse es renunciar a querer fluir.

La clave para mi esta siendo renunciar a mi voluntad y entregársela a lo divino, a Dios.

Por casi toda mi vida, intenté ser feliz a través de querer que las cosas salgan como yo quería, de buscar obstinadamente tener la razón -aún cuando no la tuviera-, a ser inflexible ante los cambios. El resultado ha sido contrario al que yo esperaba, pues ha sido tensión, resistencia el resultado, lo cual por su puesto,  me ha traído sufrimiento.

Quizás el tiempo, es el que más me esta costando trabajado aceptar. Pues muchas cosas que estoy buscando tener en mi vida, no se están dando en la rapidez que yo quisiera. Las señales son de continuar, pero me molesta de sobremanera que me este costando trabajo, y me meto en ese pensamiento de que debería renunciar. Pero la señal divina, no es más, que tener paciencia.

Fluir con la vida es justo encontrar ese equilibrio entre renunciar a nuestra voluntad, pero conectándonos con nuestro destino más glorioso.

Yo pensaba que aceptar las cosas y el conformismo eran lo mismo. Así que me sentía obsesionado de lograr cosas, solo para después darme cuenta de que prácticamente no podía controlar nada. De hecho, cada vez que me obsesionaba con algo, o no lo conseguía o lo hacía a un precio demasiado alto. La verdad no valía la pena.

Por otro lado, he probado la maravillosa paz interior que viene de confiar en que las cosas van a ocurrir en el tiempo y la forma adecuada. Obvio que he tenido muchas dudas de como sobrevivir en lo que eso llega, pero eso en sí, ya es una desconfianza. Cuando confío todo se resuelve de maneras milagrosas. Increíble, pero así de poderoso es el universo.

Hoy no me queda más que aceptar mis circunstancias, y por su puesto a mi verdadero ser. Todo está en mi vida por una razón, al dejar de rechazar esas razones las bendiciones aparecen inmediatamente. Eso es lo mágico de permitirme aceptar.

Creo en que todos tenemos un destino glorioso, solo basta en que aceptemos quienes somos y lo que nos ha tocado vivir. Ahí están los milagros de la vida.

Namaste.

¡El mundo te necesita! Sé la luz que ilumina la oscuridad.

¡El mundo te necesita! Sé la luz que ilumina la oscuridad.

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Ayer, sucedió algo que ha sorprendido a propios y extraños. Ganó el candidato a la presidencia de estados unidos, el cual nadie quería que ganara. Lejos de entrar en política, es importante cobrar consciencia con que nos estamos conectando, pues en lo que nos enfocamos es a lo que le damos fuerza. Creo que es importante impedir que el miedo le gane al amor, no podemos controlar lo que sucedió, pero si podemos controlar lo que sucede en nosotros, que al final es lo que determina el resultado externo.

Para empezar, hay que recordar que todo es perfecto. Desgraciadamente a veces hay que enfermarnos para valorar nuestra salud, y muchas veces aprender una lección. Y creo que ese es el caso, no solo de Estados Unidos, si no de el mundo.

Muchas personas han caído en pánico, su ego les anda diciendo que todo se acabó, que es el fin del mundo. Desde que tengo memoria, el mundo se anda acabando cada dos o tres años. El ego en acción. A nuestro ego le encanta ser extremista. La realidad es que ni va ser oscuro ni gris, es más, aún no sabemos lo que va a pasar. Pero si nos conectamos con la preocupación del futuro, estaremos sufriendo por lo que va a pasar o peor aún, por lo que creemos que va a pasar, con la ansiedad que ello conlleva.

Debemos asumir nuestra responsabilidad por lo que sentimos y pensamos, el miedo atrae miedo, si caemos en esto, estaremos contribuyendo apoyar los peores escenarios. En cambio, podemos conectarnos al amor, rezar, y pedir que todo pase para bien. Pues es así es y así será.

En estos momentos, mucha gente esta llena de miedo y paralizada, sin razonar en realidad que tanto podría o no afectarles esto. Esto sucede cada cierto tiempo, pero son eventos externos, en cada uno de nosotros hay una sucursal de Dios, que si la usamos, podemos mantenernos en paz y contribuir al mejor desenlace posible.

Cuando alguien tiene un discurso de odio, si nos enganchamos, no solo lo estamos fortaleciendo sino que además nos estamos afectando por dentro. Lo mejor, es confiar y entregar el sentimiento hacia el universo.

Mantener los pensamientos positivos es la clave. Lo mejor que podemos hacer, es que nuestra luz brille con mayor intensidad, hoy el mundo necesidad nuestra serenidad y nuestra esperanza.

Se la luz, que borre la oscuridad.

Namasté.

Te dejo unas afirmaciones:

“Todo está bien”

“Encuentro las oportunidades en cada situación”

“Soy un faro que ilumina la oscuridad”

“Estoy en paz”

“Me conecto con el amor”

“Todo lo que pasa es perfecto”

“Confío que el amor triunfa sobre el miedo”

Se que si, pero no sé cuando.

Se que si, pero no sé cuando.

La vida es tan simple, que por eso se vuelve compleja. Son los aprendizajes que nos tocan vivir los que hacen que nuestras experiencias a veces sean retadoras. En especial, cuando queremos que pasen cosas en nuestra vida, pero estas no pasan. Es ahí donde nos cuestionamos si van a pasar o no.

Como mencionaba anteriormente, la cosa es muy sencilla. El universo nos va a decir siempre que si a lo que le pidamos. De hecho, hay muchas cosas que le estamos pidiendo sin darnos cuenta, por eso es tan importante aprender a estar consciente de nuestros pensamientos y emociones, ya que estos son, autenticas cartas al universo.

Recientemente son varias las cosas en mi vida que tienen puntos suspensivos. Pues se que se me han concedido, pero aún no se cuando. Muchas veces siento desesperación, angustia y ansiedad, la cual solamente se me quita cuando me recuerdo que todo pasa en un orden divino y sagrado. Por muy feo que suene, se que tiene una razón suprema que en algún momento entenderé.

Ahí es donde es tan importante aprender a escuchar nuestra intuición, pues lo que tenemos que hacer siempre se va a presentar de manera repetitiva. Eso es lo que nos va determinando así mismo los tiempos.

Al ego por supuesto que no le gusta esperar. A mi me hace sentir que no estoy siendo importante, cuando las cosas no se dan como yo quiero. Lo que inmediatamente me hace hacer un berrinche y renunciar. Mi ego se sale con la suya, me hace sentir importante, aunque el objetivo se haya perdido.

También pasa, que cuando el miedo se activa, es mejor no arriesgarme y sentirme “seguro” que ir en pos del objetivo. Eso es por que el miedo me ha bloqueado y no estoy viendo lo que en realidad me conviene.

Lo que he empezado a hacer, es a confiar en el tiempo divino. En lo que tiene que pasar, aunque se sienta muy apretado y que sea mejor renunciar. Pero creo que más allá de mi ego, el objetivo que persigo muchas veces es más elevado que mi necesidad de lograr las cosas en los tiempos o de las formas que yo quiero.

En la medida que logro enfocarme en el proceso y disfrutarlo, puedo fluir de mejor manera.

Namasté.